lunes, 28 de diciembre de 2009

El reencuentro

De alguna manera la vida te conduce hasta el momento en que no puedes dejar de reencontrarte. Principalmente contigo, con todo lo que has sido, con la niña, con la adolescente, con la adulta, con la mujer. Es el momento de darte cuenta, de aceptar y seguir el camino sin esa carga acuestas. Asumiento tan sólo la responsabilidad que corresponde a la ejecución de nuestros propios actos. Ni más ni menos. El camino no es sencillo, es inevitable para conseguir avanzar y elegir de mejor manera. El proceso de evolución indudablemente nos conduce en el camino del bien, luego entonces el miedo no constituirá un enemigo dificil de vencer, por el contrario será un compañero que nos impulsará a arriesgarnos, para finalmente concluir que SI SE PUEDE...